La visión del mercado desde distintas orientaciones del pensamiento económico

Las ideas económicas más comunes de la gente van inmersas en la cultura que cada uno haya tenido la oportunidad de conocer. Es un resultado individual y colectivo. Por lo tanto tales ideas aún en su versión más grosera y simplificada no suelen ser de elaboración propia.

El atavismo de seguridad la primitiva familia extensa ha ayudado mucho al estado para justificarse.  El pensamiento que promueve el crecimiento y expansión de la acción del estado  siempre descansa en una radical desconfianza en el individuo. Las opciones más liberales al contrario sitúan al estado en el origen de todos los males presentes y futuros.

Cada momento histórico es deudor de situaciones precedente que lo determinan o lo matizan.

La sociedad actual es lo suficientemente compleja como para que se sienta la necesidad de recibir la información económica como un valor relativo. Sólo alcanza su pleno valor cuando es analizada por un criterio personal fundamentado y científico.

Los puntos de vista personales son inevitables, pero hay que evitar el sesgo propagandístico de las ideologías. Las decisiones económicas son inevitables y para acertar con ellas hay que trabajar con cifras y datos.

Para cada individuo hay una autonomía de criterio que con esfuerzo y por el bien propio y de la sociedad deberíamos pretender alcanzar